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El tarot está de moda: descubrí qué arcanos te representan según tu fecha de nacimiento

Foto del escritor: María Virginia Villamayor Dorotte
María Virginia Villamayor Dorotte
4 sept
6 min de lectura

De las pasarelas a las redes sociales, el tarot volvió a ocupar un lugar inesperado. Más allá de intentar predecir el futuro, sus imágenes pueden funcionar como una herramienta simbólica para hacernos preguntas, reconocer patrones y observar el momento que estamos viviendo.



Hubo un tiempo en el que hablar de tarot parecía reservado para habitaciones oscuras, velas encendidas y preguntas sobre el futuro.

Hoy las cartas aparecen en redes sociales, encuentros entre amigas, objetos de diseño y hasta en las pasarelas más importantes del mundo.

Pero ¿por qué el tarot volvió con tanta fuerza?


Tal vez porque vivimos rodeados de respuestas inmediatas y, aun así, seguimos buscando mejores preguntas. Frente a una decisión, un cambio o una etapa confusa, las cartas ofrecen algo diferente: imágenes que nos invitan a detenernos, observar y encontrar nuestras propias asociaciones.

No hace falta creer que pueden predecir el futuro. Para muchas personas, el tarot funciona como un espejo creativo: una manera de poner en palabras algo que ya se estaba moviendo por dentro.


De las cartas a la pasarela

La moda también cayó bajo su encanto.

La diseñadora uruguaya Gabriela Hearst creó su colección primavera-verano 2026 alrededor de los 22 arcanos mayores. El desfile comenzó con La Emperatriz y terminó con El Colgado, mientras las cartas aparecían reinterpretadas mediante colores, siluetas y trabajos artesanales.

Para su colección Resort 2026, Hearst ya había tomado como punto de partida la carta de Los Enamorados. Sus tonos rosados, verdes y azules inspiraron la paleta de las prendas.

Burberry también incorporó imágenes del célebre mazo Rider-Waite-Smith en su colección de primavera 2026. Y mucho antes, Maria Grazia Chiuri convirtió el tarot en uno de los universos visuales más recordados de su etapa al frente de Dior.

La relación de Dior con estas prácticas se encuentra en los orígenes de la casa. Christian Dior era supersticioso, llevaba amuletos y consultaba las cartas antes de tomar algunas decisiones importantes. Años después, esos símbolos reaparecieron bordados en vestidos, bolsos y piezas de alta costura.

Incluso Jonathan Anderson, actual director creativo de Dior, ha recurrido a lecturas de tarot.

En otras palabras: quienes trabajan tratando de anticipar qué desearemos vestir mañana también buscan señales cuando necesitan imaginar el futuro.


El nuevo accesorio emocional

El tarot encaja perfectamente con este momento porque es visual, personal y permite crear un pequeño ritual propio.

Sacar una carta por la mañana puede funcionar como disparador para pensar el día. Hacer una tirada con amigas puede abrir una conversación que de otra manera nunca habría surgido. Elegir un arcano como símbolo personal puede ayudarnos a expresar una etapa, una intención o una parte de nuestra identidad.

Las cartas no tienen que decidir por nosotras. Pueden ayudarnos a mirar.


¿Qué son los arcanos mayores?

Una baraja tradicional de tarot está compuesta por 78 cartas. Entre ellas se encuentran los 22 arcanos mayores, que representan grandes experiencias y aprendizajes humanos.

El Loco habla de comenzar. La Emperatriz, de crear. Los Enamorados, de elegir. La Rueda de la Fortuna, de aceptar los ciclos.

La Muerte no anuncia necesariamente una muerte literal: representa el final de una etapa y la transformación. La Estrella habla de esperanza y El Mundo, de culminación.

Cada arcano contiene luces, sombras y múltiples interpretaciones. Por eso una misma carta puede decirnos algo diferente según el momento en que aparezca.


Cómo calcular tus arcanos de nacimiento

Existen diferentes escuelas y métodos. Uno de los más populares combina numerología y tarot.

Primero sumamos todos los dígitos de nuestra fecha de nacimiento. Si el resultado es mayor que 22, volvemos a sumar sus cifras hasta obtener un número comprendido entre 1 y 22.

Luego podemos reducir nuevamente ese resultado a un solo dígito para conocer el segundo arcano de la combinación, relacionado también con nuestro número de vida.


Por ejemplo, yo nací el 29 de marzo de 1987:


2 + 9 + 0 + 3 + 1 + 9 + 8 + 7 = 39

3 + 9 = 12 — El Colgado

1 + 2 = 3 — La Emperatriz


Mi combinación es, entonces, 12/3: El Colgado y La Emperatriz.

El 12 es la primera carta que aparece al llevar el resultado al rango de los arcanos mayores. El 3 es su reducción numerológica y coincide con mi número de vida.

En lugar de elegir una sola carta, podemos leerlas como dos partes de un mismo recorrido.

El Colgado invita a detenerse, soltar el control y observar una situación desde una perspectiva diferente. La Emperatriz representa la creatividad, la sensibilidad, el disfrute y la capacidad de hacer crecer una idea, un proyecto o un vínculo.

Juntas podrían transmitir un mensaje muy concreto: primero cambiar la mirada; después, crear algo nuevo a partir de ella.


¿Para qué sirve conocer tus arcanos?

Hasta acá podemos calcular las cartas relacionadas con nuestra fecha y leer sus significados. Pero aparece la pregunta más importante: ¿para qué nos sirve saberlo?

Los arcanos de nacimiento pueden funcionar como imágenes simbólicas de ciertas capacidades, desafíos y aprendizajes que tienden a repetirse en nuestra vida.

No determinan nuestra personalidad ni anticipan nuestro destino. Pueden ayudarnos, en cambio, a observar cómo estamos utilizando esas cualidades en el presente.


Podemos interpretar cada carta desde tres lugares:

Como una fortaleza: ¿qué capacidad representada por este arcano ya está presente en mí?

Como una sombra: ¿qué sucede cuando esa energía se exagera, se bloquea o se vuelve en mi contra?

Como una pregunta: ¿qué podría enseñarme esta carta sobre el momento que estoy viviendo?


Lo que mi combinación puede mostrarme

En mi caso, La Emperatriz puede recordarme mi capacidad para crear, comunicar, cuidar y hacer crecer una idea. También puede invitarme a disfrutar más de lo que construyo y a confiar en mi sensibilidad.

Pero todas las cartas tienen una parte desafiante.


La sombra de La Emperatriz puede aparecer cuando cuidamos tanto a los demás que nos olvidamos de nosotras mismas, cuando necesitamos aprobación para valorar lo que creamos o cuando acumulamos ideas sin darles una forma concreta.


El Colgado incorpora otro aprendizaje. Me invita a detenerme, soltar por un momento la necesidad de controlar y mirar una situación desde otro lugar.

Su desafío puede aparecer cuando la pausa se transforma en estancamiento, sacrificio excesivo o la sensación de estar esperando eternamente para actuar.


Por eso mi combinación 12/3 puede servirme como una pequeña brújula:

El Colgado me pide cambiar la mirada.

La Emperatriz me invita a convertir esa nueva perspectiva

en algo vivo.


Si estoy bloqueada frente a una decisión o un proyecto, puedo preguntarme:

  • ¿Necesito seguir haciendo o necesito detenerme?

  • ¿Qué no estoy pudiendo ver desde mi posición actual?

  • ¿Estoy cuidando algo que deseo o solamente sosteniendo las necesidades de los demás?

  • ¿Qué idea, vínculo o parte de mí necesita más atención para crecer?

  • ¿Cuál es la acción creativa más pequeña que puedo realizar hoy?


No se trata de obedecer a una carta. Se trata de utilizar su imagen para abrir una conversación con nosotras mismas.

Conocer nuestros arcanos puede ayudarnos a reconocer un recurso que ya tenemos, advertir un patrón que se repite o encontrar una pregunta nueva cuando sentimos que estamos mirando siempre desde el mismo lugar.


Busca el significado de tus números


0 — El Loco: libertad y nuevos comienzos

1 — El Mago: iniciativa y capacidad de acción

2 — La Sacerdotisa: intuición y mundo interior

3 — La Emperatriz: creatividad y expansión

4 — El Emperador: estructura y liderazgo

5 — El Hierofante: aprendizaje, valores y tradición

6 — Los Enamorados: vínculos y elecciones

7 — El Carro: movimiento y determinación

8 — La Fuerza: valentía y dominio interior

9 — El Ermitaño: introspección y sabiduría

10 — La Rueda de la Fortuna: ciclos y cambios

11 — La Justicia: equilibrio y responsabilidad

12 — El Colgado: pausa y cambio de perspectiva

13 — La Muerte: cierre y transformación

14 — La Templanza: armonía e integración

15 — El Diablo: deseo, poder y ataduras

16 — La Torre: ruptura y revelación

17 — La Estrella: inspiración y esperanza

18 — La Luna: sensibilidad e incertidumbre

19 — El Sol: vitalidad y claridad

20 — El Juicio: despertar y renovación

21 — El Mundo: culminación y plenitud


En este artículo utilizo la numeración del tarot Rider-Waite-Smith, el mazo con el que realizo habitualmente mis lecturas. En el Tarot de Marsella, La Fuerza y La Justicia aparecen con los números intercambiados.


Una imagen para conversar con nosotras mismas

Nuestros arcanos de nacimiento no pueden resumir nuestra personalidad ni determinar lo que nos sucederá. Tampoco deberían transformarse en nuevas etiquetas que limiten quiénes podemos ser.

Pueden ser, en cambio, una puerta de entrada. Podemos observar cada carta, investigar su simbolismo y preguntarnos qué relación tiene con nuestra historia. Tal vez nos identifiquemos inmediatamente. Tal vez rechacemos algunas de sus características. Incluso esa incomodidad puede revelar algo interesante.

El tarot no necesita decirnos quiénes somos ni decidir por nosotras. Puede ofrecernos un lenguaje visual para explorar aquello que todavía no sabemos cómo nombrar.

Quizá por eso volvió a estar de moda. En una época obsesionada con anticipar lo que viene, las cartas nos proponen algo mucho más íntimo: detenernos por un momento y observar dónde estamos ahora.

Y a vos, ¿qué arcanos te representan?


Este artículo aborda el tarot como una práctica cultural y una herramienta simbólica de entretenimiento y exploración personal. Sus interpretaciones no cuentan con respaldo científico ni sustituyen asesoramiento profesional.


Fuentes consultadas


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